Alergia al huevo en bebés​: síntomas y cómo detectarla

Existen varios alimentos que son especialmente susceptibles de provocar síntomas de alergia en bebés y niños de corta edad cuando son introducidos en su dieta tras el periodo de lactancia. Entre estos encontramos la comida con gluten, la soja, la leche de vaca y los huevos.

En este artículo revisaremos cuáles son los síntomas de la alergia al huevo en bebés y cómo manejarlos cuando sospechamos que nuestro pequeño puede sufrir este problema. También hablaremos de la relación de esta alergia con el asma y la dermatitis atópica, más conocida como “eccema”.

Aunque la alergia al huevo no suele tener consecuencias muy graves y muchos niños la superan a medida que crecen, hay cierto riesgo de reacciones alérgicas severas (incluyendo el shock anafiláctico) que hacen necesario tener precaución a la hora de escoger alimentos para el bebé y ante la aparición de síntomas, aunque parezcan leves.

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La alergia a los huevos de gallina es el segundo tipo de alergia alimentaria más común en bebés y niños, superada sólo por la alergia a la leche de vaca. Según revelan las investigaciones (Rona y colaboradores, 2007), la alergia al huevo afecta a entre el 0,5% y el 2,5% de los niños pequeños.

Se trata de una reacción del sistema inmunitario que se produce ante la ingesta de determinadas proteínas presentes en el huevo, en especial en la clara. La alergia se manifiesta a través de síntomas que afectan a la piel y a la respiración, principalmente.

Por lo general los síntomas de alergia al huevo en bebés empiezan a aparecer durante la segunda mitad de su primer año de vida, periodo en el cual es habitual que los pequeños prueben alimentos con huevo tras los primeros meses, cuando se nutren exclusivamente a través de la lactancia.

Las reacciones alérgicas se producen entre unos minutos y unas 2 horas después de la ingesta del alimento y su severidad varía en función del bebé y de las características de la comida. Por ejemplo, los síntomas de alergia son más probables cuando el huevo está crudo que cuando ha sido cocinado a una alta temperatura.

Los estudios disponibles indican que muchos niños con alergia al huevo desarrollan tolerancia a las proteínas alérgenas a medida que crecen, sobre todo durante la adolescencia. Así, casi el 70% de casos se resuelven antes de los 16 años (Savage y colaboradores, 2007); en consecuencia, se recomienda evaluar de vez en cuando si la persona sigue sufriendo alergia al huevo o bien la ha superado.

Los bebés con dermatitis atópica (eccema) corren más riesgo de sufrir alergia a proteínas del huevo. Se trata de una alteración común en niños que consiste en la aparición de enrojecimiento y picor en la piel, y que con frecuencia se manifiesta de forma conjunta con síntomas de asma -otro trastorno asociado a menudo a la alergia al huevo (Caubet y Wang, 2012).

alergia al huevo en bebés
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Los síntomas de la alergia al huevo afectan a la piel, al aparato respiratorio y al digestivo en grados diversos en función de la severidad de la alergia o de la cantidad de huevo que ingiera el bebé, entre otros factores.

Aunque por lo general la alergia al huevo no conlleva graves riesgos, como sucede con otras alergias alimentarias, no hay que subestimar la posible severidad de los síntomas porque puede darse una reacción alérgica grave llamada anafilaxia, que acelera el ritmo circulatorio, dificulta la respiración y puede llegar a causar la muerte si no se trata.

2.1. Inflamación e irritación de la piel

Una de las reacciones más típicas del consumo de huevo en bebés con alergia es la inflamación y la irritación de la piel de la cara y la boca; esto último con frecuencia es visible en los labios. También se suelen inflamar la garganta y otras partes del aparato respiratorio, lo que provoca picor y dificultades respiratorias, como veremos más adelante.

El contacto con el huevo también puede causar otras alteraciones en la piel, como la aparición de eccema. Los bebés con dermatitis atópica, en especial, sufren con frecuencia un agravamiento de los síntomas al ingerir huevo.

2.2. Congestión nasal y mocos

Los síntomas respiratorios son muy habituales como parte de la reacción al consumo de huevo en bebés con alergia a este alimento. En este sentido son comunes síntomas similares a los del resfriado, como los estornudos, el moqueo y la congestión nasal.

Otros síntomas asociados que pueden aparecer en casos de alergia al huevo son el enrojecimiento y el picor en los ojos, así como tos y síntomas parecidos a los del asma.

2.3. Dificultades para respirar y tos

Con frecuencia la alergia al huevo provoca síntomas similares a los del asma, sobre todo en niños que tienen este trastorno respiratorio. Los pequeños con asma corren un mayor riesgo de reacciones alérgicas graves.

En casos de alergia al huevo, la ingesta de este alimento puede causar inflamación de las vías respiratorias, lo cual dificulta la respiración y provoca tos.

2.4. Alteraciones del aparato digestivo

Hay varios síntomas gastrointestinales que alertan de la posible presencia de una alergia al huevo, si aparecen poco después de su ingesta.

En concreto, la diarrea, las náuseas y los vómitos son síntomas comunes de la alergia al huevo en bebés y niños que no toleran bien este alimento. También pueden aparecer calambres, tensión, dolor e hinchazón en el abdomen.

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El huevo es un ingrediente extremadamente habitual en la elaboración de platos y de productos alimentarios, de manera que si tu bebé tiene alergia al huevo debes revisar los ingredientes de los alimentos que compras para asegurarte de que no contienen proteínas de huevo que puedan disparar los síntomas.

Con tal de asegurar un aporte de proteínas suficiente en la dieta aun excluyendo el huevo -la fuente alimentaria de proteínas por excelencia-, es importante priorizar comidas ricas en este nutriente, como las legumbres o la leche y sus derivados.

Cuando un bebé ingiere huevo y sufre síntomas de alergia, lo más recomendable es acudir a urgencias para que los médicos puedan evaluar la severidad de la reacción alérgica y administrar medicamentos para aliviar los síntomas, en caso de que sea necesario.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es que algunos medicamentos y vacunas contienen huevo porque se derivan de embriones de pollo. Por este motivo conviene alertar a los profesionales médicos de que nuestro bebé tiene alergia al huevo cuando esto pueda ser relevante.

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  • Caubet, J. C. & Wang, J. (2012). “Current understanding of egg allergy”. Pediatr Clin North Am, 58(2): 427-443.
  • Rona, R. J.; Keil, T.; Summers, C.; Gislason, D.; Zuidmeer, L.; Sodergren, E.; Sigurdardottir, S. T.; Lindner, T.; Goldhahn, K.; Dahlstrom, J.; McBride, D. & Madsen, C. (2007). “The prevalence of food allergy: a meta-analysis”. J Allergy Clin Inmunol, 120(3): 638-646.
  • Savage, J. H.; Matsui, E. C.; Skripak, J. M. & Wood, R. A. (2007). “The natural history of egg allergy”. J Allergy Clin Immunol, 120(6): 1413-1417.

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Ismael San Mauro Martín

CEO en los Centros de Investigación en Nutrición y Salud y Director de Clínica CINUSA.

Profesor en el 3er curso del Grado de Nutrición Humana y Dietética (UCM) 2012-2017

60 Publicaciones científicas en revistas y 20 intervenciones en congresos nacionales e internacionales.

Académico Numerario de la Academia Española de Dietistas y Nutricionistas.

Miembro del grupo de expertos en Gluten, del Comité científico Dr.Schär Institute.

CEO en Escuela de Baby Lead Weaning

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